Mi perro muerde y tira de la correa: Causas, riesgos y soluciones

Mantener controlado a nuestro perro en los espacios públicos es algo básico que a su vez debe hacerse con mucho cuidado. La correa puede ser un elemento que, en lugar de mantener tranquilo al animal, le provoque mayor tensión, molestia e incluso daños. De ahí que pueda reaccionar mordiendo o tirando de ella, un gesto que también podría generarle consecuencias negativas para su salud.

mi perro tira de la correa

¿Preocupado porque tu perro no se lleva bien con la correa? Quizá el problema no sea él… Morder o tirar de esta sujeción es una reacción común en perros que no se encuentran demasiado cómodos o que incluso se sienten molestos con este instrumento de control que emplean muchos propietarios. Somos conscientes de que en los espacios públicos son necesarios este tipo de elementos para mantener protegido al animal, pero deben usarse como es debido para evitar reacciones que provoquen consecuencias más peligrosas. Repasamos algunos consejos si te cuesta llevar a tu perro con correa o si este la muerde o tira demasiado de ella.

Tirar de la correa más que tu perro no es la solución

Aunque sea instintivo, no ayudará en nada y provocará más perjuicios que beneficios. Si tu perro tira demasiado de la correa, el hecho de que tú hagas lo mismo para imponerte por la fuerza no servirá para corregir su conducta. Al contrario, puede suponer incluso más riesgos para la salud del animal, puesto que el cuello es una zona sensible a la que una presión prolongada puede causar lesiones de gravedad, como un traumatismo en caso de tirón forzado, o incluso asfixiarlo.

Los problemas en la columna vertebral también son otra de las consecuencias para el animal de este forcejeo innecesario, ya que la presión sobre las vértebras le ocasionará contracturas musculares en su espalda e incluso otros problemas musculares derivados.

La presión constante que ejerce el perro en su cuello también podría ocasionarle problemas de visión que le llevarían a estar incapacitado para controlar de manera correcta su campo de visión, pudiendo sufrir o provocar algún accidente.

9 riesgos y peligros de que el perro tire de la correa

  1. Problemas en el cuello, zona sensible con nervios y arterias que se encuentra muy próxima a la tráquea y al esófago.
  2. Problemas en las vértebras y en la espalda con lesiones lumbares o posibles contracturas.
  3. Daños en las articulaciones por la descompensada distribución del peso a la hora de desplazarse.
  4. Posibles lesiones tales como hernias, calambres o incluso problemas neurológicos.
  5. Problemas de visión y oculares. Aumenta la presión intraocular.
  6. Problemas y dolores crónicos en la tráquea por la presión, lo que puede desarrollar tos crónica.
  7. Falta de oxígeno al emplear demasiada fuerza para tirar.
  8. Estrés y problemas de comportamiento generados por el dolor y las molestias. También con otros perros en lo que respecta a su carácter y sociabilidad.
  9. Lesiones que podemos sufrir nosotros como propietarios, sobre todo en la espalda.

Cómo enseñar a mi perro a que no tire de la correa

Lo ideal es educar a tu mascota para que asocie el refuerzo negativo que supone el hecho de tirar de la correa. A la hora de dar el paseo, conviene colocarte junto a él al principio agarrando la correa y envolviéndola hasta que quede tensa. Una vez que comencéis a caminar, podremos dar breves tirones siempre que sea para dar una orden cuando intenta cambiar el ritmo y tirar de la sujeción de nuevo.

Repite este ejercicio varias veces y tras unos días lo habrá aprendido. Será el momento entonces de soltar un poco más la correa para que esté menos tensa hasta que el animal acepte la orden que se le da sin que sea necesario forzar la correa. Así no tratará de aumentar la presión y se detendrá cuando así se lo indiques.

Sustituir la correa por un arnés, que distribuye la tensión por el pecho, es la posibilidad más conveniente puesto que se trata de una zona con más fortaleza y que es menos dolorosa que el cuello. El arnés facilita mover y controlar con más facilidad a un perro de mayor tamaño.

Mi perro muerde la correa: ¿Por qué lo hace y cómo evitarlo?

Si bien este es un comportamiento más propio de perros que son cachorros, eso no quita que se prolongue en el tiempo hasta su edad adulta si no le ponemos remedio.

Se trata de una tendencia que se genera a edades tempranas, en los casos más habituales por el afán y las ganas de juego de los pequeños cánidos, que ven en la correa una especie de presa a la que morder y sacudir como así lo marcan sus instintos cuando apenas tienen unos meses de vida. Un instinto que se va perdiendo en los adultos o controlando gracias a la educación que le aportamos en su desarrollo.

mi perro muerde la correa

En los perros mayores también es habitual que puedan desarrollar esta costumbre por su falta de estímulo o por sufrir exceso de aburrimiento en su día a día. Una reacción que también pueden emplear si sufren una molestia en alguno de sus dientes o en su boca en general, para así calmar el dolor si eso les sirve. También es posible que simplemente no les guste el hecho de estar controlados o ser desplazados de esa forma porque hayan estado acostumbrados demasiado tiempo a la movilidad sin sujeción alguna. Un erróneo aprendizaje del uso de la correa puede provocar esta aversión hacia ella por parte del animal.

Sea como sea, este comportamiento no es saludable para tu mascota y supone un riesgo para su salud que debemos evitar. Romper la correa y tragarse un trozo o escaparse son posibles consecuencias de este hábito al que se le debe poner solución.

¿Y cómo lo hacemos? Pues sustituyendo la correa por un juguete que no le cause riesgo y premiándole cada vez que lo hace en lugar de utilizar la correa. Con este ejercicio acabará acostumbrándose a otros objetos menos peligrosos y dejará a un lado la correa, a la que no asociará con la diversión y no tendrá necesidad alguna de morderla.

seguro veterinario para perro

Jesús Rengel Ortiz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *