6 errores comunes al adiestrar o educar a nuestro perro

Todos cometemos errores, incluso cuando se trata de entrenar a nuestros perros. Hacemos un breve repaso a cuáles son los más habituales con unos breves consejos para poder evitarlos y corregirlos:

Uno de nuestros deberes más importantes como dueños de un perro es el de educarle y entrenarle adecuadamente. Algo fundamental para tener una mascota feliz, equilibrada (en todos los sentidos) y sociable.

A pesar de lo que pueda pensar la mayoría, el entrenamiento básico que debemos darle a nuestro amigo de cuatro patas no consiste únicamente en enseñarle a hacer sus cosas donde debe y a seguir nuestros comandos básicos como «sienta» o «dame la patita». Nada más lejos. Un perro tiene que ser socializado y además aprender a ser obediente.

6 errores comunes al  adiestrar o educar a tu perro

Los cachorros deben ser entrenados para ser animales educados, equilibrados y felices, que siempre sepan lo que se espera de ellos. Y para ello necesitan una figura de autoridad y unas reglas básicas. Pero caer en errores básicos es muy fácil si no tenemos claras algunas pautas. Y no, no te puedes fiar de los vídeos del primer autoproclamado adiestrador o «encantador» de perros que veas por internet. Desgraciadamente es muy fácil encontrar malos consejos o técnicas de dudosa credibilidad.

Así que vamos a tratar de darte en este artículo unos consejos básicos, basados en los errores más habituales en los que solemos caer quienes alguna vez hemos tenido la hermosa tarea de adiestrar a un perro:

1º Error: Usar métodos basados ​​en castigos

Muchos dueños de perros cometen el error de usar el castigo como método de entrenamiento. Y no hablamos únicamente de métodos de entrenamiento agresivos o abusivos como gritar al animal, golpearle o hacer uso de collares de castigo (que hasta hace muy pocos años eran más que habituales en perros de gran tamaño). 

Por desgracia existen otros métodos de estímulos negativos que tienen un efecto tan perjudicial como los anteriores pero que, por alguna razón, son ampliamente aceptados como métodos de entrenamiento adecuados. El más habitual es el de restregar el hocico del animal contra aquello que ha roto o el lugar donde ha hecho sus necesidades por error.

Muchos dueños cometen estos errores porque creen que frotarle la nariz le enseñará al animal cuál es la razón por la que se le regaña o lo que ha hecho mal. Pero la realidad, según los expertos, es que esto únicamente los confunde o, en el peor de los casos, los asusta. Porque no lo entienden.

Además usar este tipo de metodología puede entorpecer la relación con tu amigo de cuatro patas, porque puede acabar cogiéndote miedo, en lugar de respetarte como el líder de su manada. El entrenamiento de refuerzo positivo (recompensar a tu perro por su buen comportamiento en lugar de castigarlo) son infinitamente más efectivos y te ayudan a construir un vínculo inquebrantable con tu mascota.

2º Error: Apostarlo todo por las golosinas

Y del primero de los errores y su solución pasamos al segundo. Otro de los más habituales. Todos hemos oído aquello de «llegar a su corazón por el estómago». Vale, en los perros es algo similar y… sí, funciona. Pero cuidado, porque la comida es un gran refuerzo… que puede tirar por la borda el adiestramiento si no se usa bien.

Haz buen uso de las golosinas o premios (trozos de salchicha, por ejemplo) para las primeras repeticiones de sus sesiones de entrenamiento. Pero únicamente hasta que el animal identifique positivamente el comportamiento deseado. Después deberás reducir su uso. Sólo darle una cada pocas repeticiones, combinándolas con elogios o caricias cada vez que haga las cosas bien o como nosotros queremos.

Recuerda que a los perros les encanta recibir una atención positiva casi tanto como les gustan las golosinas, pero tu amor no los hará obesos, así que no dudes en elogiarlos y acariciarlos cuando se porten bien. 

Además varios estudios revelan que la vocecita que solemos poner cuando le premiamos mejora la creación de un vínculo entre ambos. Así que no te cortes ni te sientas ridículo por hablarle a tu perro y menos aún por piropearle cuando se lo ha ganado.

3º Error: No entrenar con la frecuencia suficiente

La clave para entrenar a tu perro es hacerlo con asiduidad.  Pero, desafortunadamente, pasar una o dos horas a la semana entrenando a tu perro no te va a dar muchos resultados. Pese a que muchos perros son lo suficientemente inteligentes como para aprender muy rápido, todavía se necesita de muchas repeticiones para que un comportamiento se arraigue y para que un perro responda reiteradamente y de forma constante a un comando u orden concreta. 

Debes realizar varias sesiones cortas de entrenamiento cada día cuando estés empezando a entrenar a tu cachorro. Y luego podrás ir reduciendo el número de sesiones hasta una o dos a la semana.  

4º Error: Amor y autoridad no son incompatibles

Durante el entrenamiento debes erigirte como una figura de autoridad para que tu perro te respete y escuche tus órdenes. Ser su líder.

Es muy probable que desees acariciarle o acurrucarte con él y jugar «a lo loco» en todo momento. Pero los tiempos de entrenamiento y aprendizaje debes tomártelos como tiempo de «trabajo» (como si estuvieses en la oficina, que aunque tengas un compañero que es tu amigo no os ponéis a contar chistes a gritos en plena reunión). 

Eso sí, cuidado con perder e punto. Porque no debes pasarte tampoco ni obligar a tu perro a volverse sumiso. Porque esto le va a llevar a temerte, no a respetarte. Busca siempre encontrar un equilibrio entre ser una figura de autoridad para tu perro y al mismo tiempo desarrollar un vínculo de amor y confianza con él.

5º Error: Entrenamientos muy largos o demasiado cortos

En muchos sentidos, los perros son como niños pequeños. Y un claro ejemplo de ello es su capacidad de atención. Puede ser muy corta, pero no por ello debes permitir que sea el perro quien marque el ritmo o los tiempos del adiestramiento.

Evidentemente, si haces sesiones de entrenamiento demasiado largas, tu perro puede acabar aburriéndose o incluso llegar a frustrarse. Cuando eso pasa dejará de hacerte caso y escucharte, por lo que tú puedes acabar igual de frustrado y convertir el entrenamiento en una experiencia desagradable.

Por otra parte, si las sesiones son demasiado cortas, esto puede causar que tu perro no sea capaz de identificar adecuadamente el comportamiento o acción que tratas de enseñarle y reforzar en él.

La mayoría de los perros necesitan un poco de tiempo antes de descubrir qué es exactamente lo que quieres que haga. Varias sesiones de entrenamiento de 10 a 15 minutos al día pueden ayudarte en tu objetivo. Corta cuando veas que empieza a aburrirse o perder interés.

6º Error: No ser constante con tus métodos de entrenamiento

La constancia es la clave de todo cuando se trata de adiestrar a un perro. Y sí, puedes enseñarle a tu perro a hacer casi cualquier cosa si eres constante en tus métodos de entrenamiento. 

Lo primero y fundamental es ser coherente al usar el mismo comando verbal cada vez. Y luego debe ser constante también al alabar y recompensar a tu perro cada vez que responda correctamente. 

Cuando comando o comportamiento se ha arraigado podremos reducir las recompensas de alimentos, pero siempre (¡siempre!) deberás elogiar o felicitar a tu perro cuando lo haga bien.  Incluso cuando sea la milésima vez que está sentado como un buen chico. No te olvides de felicitar y reforzar su buena conducta, porque se lo ha ganado. No reforzar conductas ya aprendidas es uno de los errores más habituales.

no elogiar a tu perro cuando lo hace bien es uno de los errores

Lo más bonito es que puedes entrenar a tu perro para que haga casi cualquier cosa si empleas el método adecuado y usas la motivación correcta. Es divertido y muy gratificante conseguir avances con tu amigo peludo. Pero, si descubres que estás cometiendo uno o más de los errores de esta lista no pasa absolutamente nada. Corrígelo y sigue adelante. No te arrepentirás.

seguro veterinario para perro

Jorge Monroy Criado

Un comentario

  1. Increible articulo Realmente lo disfrute y me recordo por que me apasiona entrenar caninos…
    En realidad, hace tiempo me sentía perdido, pero con este tipo de articulos y específicamente un webinar,
    me ayudaron a duscubrir como ser un profesional adiestrando caninos.

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