Como sucede con los perros y con otras mascotas que pasan parte de su vida en el exterior, nuestros caballos también pueden sufrir intoxicaciones o cólicos de mayor o menor gravedad tras la ingestión de determinadas plantas, hierbas o frutos que son perjudiciales para su salud, sobre todo porque estos animales se caracterizan por tener un aparato digestivo muy delicado.

Por esta razón siempre deberemos estar muy atentos al estado de nuestro caballo y a su comportamiento por si advirtiéramos en él los síntomas que aparecen cuando se produce algún tipo de intoxicación, como pueden ser pérdida de equilibrio, salivación excesiva, somnolencia, falta de apetito, erupciones cutáneas, diarrea o estreñimiento, cólicos, etc.
En este caso no es necesario advertir a los propietarios que deberán buscar el rápido consejo del veterinario, porque en el caso de intoxicaciones graves el tiempo de respuesta es fundamental.
Como animales herbívoros que son y debido a un sistema digestivo que les obliga a comer constantemente, los caballos consumen a diario grandes cantidades de pienso, forraje, heno, grano y si están estabulados al aire libre también de pasto verde y de todo tipo de plantas a su alcance, algunas de las cuales pueden ser altamente tóxicas y perjudiciales para su salud.

¿Qué plantas son venenosas para los caballos?
No es fácil evitar que nuestro caballo pueda ingerir alguna planta tóxica, dado que es prácticamente imposible ejercer una vigilancia total y diaria sobre todos sus movimientos.

Por ello siempre es aconsejable que de forma habitual el animal pueda pastar en un entorno de total seguridad, que deberá estar bien vallado para impedir escapes, y que extrememos las precauciones cuando esporádicamente nos traslademos a zonas que no reúnan las suficientes garantías.
En este sentido es importante que sepamos identificar aquellas plantas cuya ingesta pueda resultar nociva para la salud de los equinos. Especial atención a los árboles con bayas, circunstancia habitual durante el invierno, porque si los cerdos ibéricos se crían perfectamente comiendo bellotas durante la época de “montanera”, por el contrario la ingesta de este tipo de frutos, por ejemplo, es muy perjudicial para la salud de los caballos.

Con la llegada de la primavera todas las plantas comienzan su proceso de floración, lo que se convierte en un problema para los caballos que sufren de alergia, al tiempo que el exceso de pasto verde en la dieta alimenticia, con un alto contenido de agua, eleva el riesgo de sufrir cólicos gaseosos.
Por otro lado, el pasto primaveral es muy rico en fructanos, azúcares naturales que consumidos en exceso provocan una sobrecarga de carbohidratos, circunstancia que puede dar lugar a laminitis (inflamación de las láminas de los cascos).
En este sentido vamos a brindar a los propietarios de caballos una breve guía de aquellas plantas, frutos o hierbas, que con más frecuencia pueden causar algún tipo de daño a sus animales:
Cicuta:
Con un fuerte olor a orina esta planta suele ser muy abundante en lugares húmedos y frescos sin cultivar, como orillas de ríos, lagos, estanques, balsas de agua, etc. La planta de la cicuta puede alcanzar los dos metros de altura y su jugo contiene una neurotoxina (cicutina) que inhibe el funcionamiento del sistema nervioso.

La intoxicación por cicuta puede provocar graves daños a nivel hepático, cardiaco y respiratorio, pudiendo producir la muerte del animal en un plazo de 48 horas.
Dedalera:
Esta planta ornamental y muy vistosa, que también recibe el nombre de Cartucho o Chupamieles, prefiere los ambientes húmedos. La Dedalera posee una potencia toxina (digitalina) que afecta al sistema cardiaco, de ahí que sea utilizada en medicina para tratar disfunciones de tipo cardiaco.

Su ingesta produce somnolencia, enteritis, cólicos y en los casos más graves existe riesgos de muerte.
Acacia negra:
Causa anorexia, debilidad muscular, depresión y cólicos.

Bellotas:
Hay que señalar que estas bayas tan sólo pueden resultada venenosas en grandes cantidades, aunque es frecuente que causen cólicos, dolor abdominal y prejuicios a nivel renal.

Adelfa:
Esta planta es altamente tóxica y puede llegar a producir paros cardiacos. Habitual de los climas mediterráneos la adelfa es una planta muy tóxica, incluso en concentraciones reducidas, y basta la ingesta de 30/40 hojas para producir la muerte del caballo en tan sólo 24 horas.

La alta toxicidad de la adelfa tiene su origen en dos compuestos, neandrina y oleandrina, que se encuentran en la savia y que incluso pueden contaminar la hierba en contacto con las hojas secas.
Serpentaria blanca:
Se trata de una de las plantas más tóxicas, tanto en estado fresco como seca, lo que exige ser muy precavido a la hora de intoxicaciones accidentales por su presencia entre el heno cortado.

Es una planta cuya toxicidad ingerida en pequeñas cantidades es a largo plazo, pudiendo causar la muerte en un periodo entre 7-10 días.
Cola de caballo:
Es tóxica porque destruye la vitamina B.

Hierba de San Juan:
Se trata de una planta que puede resultar tóxica para el hígado de los caballos, llegando a causar un daño hepático específico que se acaba traduciendo en una hipersensibilidad a la luz solar que provoca llagas en aquellas zonas no pigmentadas de la piel. Una fuerte intoxicación puede resultar mortal.

Si bien es una planta beneficiosa para los humanos, por el contrario en el caso de los caballos es muy tóxica. La razón es la hipericina, una sustancia presente en hojas y pétalos y que produce fotosensibilización en los equinos, un trastorno que deriva en la aparición de llagas en las partes de la piel no pigmentadas y desprotegidas.
Laurel:
La ingesta de laurel provoca vómitos y diarreas y raramente afecta a nivel cardiaco.

A pesar de su habitual uso en cocina y de ser un árbol ornamental muy utilizado en jardinería, las hojas de laurel son altamente tóxicas para los caballos ya que contienen cianuro de hidrógeno.
Rododendro:
Esta planta contiene una sustancia tóxica llamada “grayanotoxina” que puede provocar la muerte en pocas horas.

Tejo:
La ingesta de las hojas de este arbusto es también muy tóxica, pudiendo incluso resultar letal.

Belladona:
La intoxicación por belladona causa arritmias cardiacas, dilatación en las pupilas, temblores musculares, convulsiones, etc.

Otra de las plantas extremadamente venenosas para los caballos, ya que sus tallos y hojas contienen sustancias alcaloides que interfieren en el proceso digestivo produciendo una fuerte irritación en todo el sistema.
Digital:
Se trata de una planta cuya ingesta provoca una importante acción negativa sobre el corazón. El alcance de la intoxicación dependerá de la cantidad ingerida y de la salud del caballo.
Cardos borriqueros:
Para manifestar una intoxicación por esta planta el caballo debe haber consumido grandes cantidades durante un mínimo de treinta días. La intoxicación se advierte por parálisis facial y edema.

Hierba de Santiago:
Es altamente tóxica y provoca daños irreversibles en el hígado.

Nuez negra:
Las raíces de esta planta producen una sustancia tóxica llamada juglone, aunque el mayor riesgo viene dado porque la viruta empleada en las camas de cuadras y boxes puede proceder de esta planta, produciéndose con ello un alto riesgo de toxicidad por contacto.
Centauria:
Ingerida en dosis elevada esta planta puede producir disfunción facial (parece que el caballo está sonriendo) y en los músculos y nervios de boca y garganta.

De ahí que la intoxicación por Centauria reciba el nombre de «Enfermedad de la masticación», dado que los caballos se ven imposibilitados de salivar con el consiguiente problema en el proceso digestivo.
Castañas:
El problema de las denominadas castañas es que no todas son comestibles.

Ya que las denominadas «Chesnut Horse», los frutos de los castaños de indias, son muy venenosas para los caballos ya que contienen una sustancia tóxica llamada esculina.

Terránea es la correduría de seguros en España especializada en Seguros por Días para vehículos y Seguros para Mascotas. A través de su comparador online, ofrece una amplia gama de productos aseguradores procedentes de distintas aseguradoras, poniendo al servicio de sus clientes un asesoramiento profesional e independiente mediante un equipo de expertos que les ayudará a encontrar el mejor seguro adaptado a sus necesidades.
Con casi tres décadas de experiencia en la mediación de seguros y una amplia plantilla de profesionales del sector, Terránea actúa como intermediario entre el cliente y la aseguradora, colaborando estrechamente con las principales compañías del sector para garantizar siempre la mejor opción de seguro.
Además, la correduría cuenta con un equipo de abogados y expertos en siniestros que se encargan de la gestión y tramitación ante las aseguradoras, con el objetivo de defender los intereses del asegurado y ofrecer una atención integral en todo el proceso.
Para obtener más información puedes entrar en www.terranea.es o llamar al 91 640 30 01.
Un comentario
Es muy útil