La pandemia evidencia la necesidad de compañía de las mascotas a ancianos

La actual pandemia del COVID-19 ha impactado en nuestra vida y ha afectado a la salud y el bienestar de miles de millones de personas en todo el mundo. Los ancianos son particularmente un grupo vulnerable al virus y las residencias han tenido que cerrar sus puertas a los visitantes, manteniéndose aislados a los residentes de sus familias y amigos. Esta crisis vuelve a poner en evidencia la necesidad de la compañía de mascotas para personas mayores.

compañía de mascotas con ancianos

Incluso antes de la pandemia, muchos ancianos consideraban que el proceso de mudarse a una residencia era una experiencia muy emotiva y traumática. Y es que además de renunciar a sus hogares, llenos de recuerdos de toda una vida, muchos también tuvieron que enfrentarse a la perspectiva de renunciar a sus queridos perros y gatos.

Mientras que algunas mascotas afortunadas han podido mudarse con miembros más jóvenes de la familia, en muchos casos estos animales han terminado en refugios ante la imposibilidad de quedarse en un hogar. Para más inri, algunos de estos animales suelen estar en sus últimos años y padecen enfermedades crónicas relacionadas con la edad. En el mejor de los casos, se enfrentarán a largas esperas para encontrar nuevos dueños, prefiriendo la mayoría de los cuales a mascotas más jóvenes, más sanas y con más energía para ser parte de sus familias. Por ello, siempre es importante recordar las ventajas que supone adoptar a un perro mayor.

Solamente una minoría afortunada de ancianos que entran en residencias pueden llevar sus mascotas con ellos. Todo ello pese a que cada vez se reconocen más los beneficios para la salud mental y física y el bienestar general que supone tener a un animal de compañía.

Aunque algunas residencias de ancianos permiten a los nuevos residentes llevar sus animales con ellos, suelen tener algunas condiciones que se basan en el tamaño, comportamiento y cuidados, que deben ser capaces de responsabilizarse sus dueños. Sin embargo, la mayoría de residencias no permiten mascotas, alegando preocupaciones sobre higiene, molestias para otros residentes y costes adicionales.

TERPTA propone nuevas soluciones para estos casos

Preocupados por esta situación, se estableció en 2018 en Francia una nueva organización benéfica, TERPTA, con el objetivo de desarrollar y probar un enfoque totalmente nuevo. Su nombre es un acrónimo derivado de una cita de la novela Le Petit Prince "El Principito", escrita por el renombrado escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, que reza "Eres responsable para siempre de lo que has domesticado".

LOGO TERPTA

TERPTA ha desarrollado y se encuentra pilotando una solución novedosa tras llegar a un acuerdo con una casa de acogida en la que la residencia proporciona espacio en sus instalaciones. En este espacio, TERPTA construye un edificio estilo chalet en el que se alojan los perros y gatos de los ancianos de la residencia. Equipado con todas las instalaciones necesarias para mantener a las mascotas felices y sanas, y dirigido por voluntarios, no supone además coste alguno para la casa de cuidado o los dueños de las mascotas.

El Servicio Cívico Nacional, establecido en 2019, está siendo pilotado actualmente por 2.000 voluntarios, aunque se planea expandir el programa para incluir a 800.000 franceses de 15 a 16 años cada año. El piloto inicial de la TERPTA se está llevando a cabo en una residencia en la que involucra a nueve gatos y perros. Sus dueños y otros residentes son libres de visitar a los animales diariamente, donde se benefician de la interacción no sólo con sus mascotas sino también con otras personas. Actualmente, TERPTA se encuentra recaudando fondos para expandir esta propuesta a otros hogares.

Apoyo de CEVA

Como parte de su respuesta a la crisis del COVID-19, la compañía CEVA decidió apoyar esta iniciativa, que encaja con su compromiso por promover el vínculo humano-animal. Como primer paso y durante un período de varios días, por cada "Me gusta" que recibió el vídeo de Instagram, CEVA donó 1 euro a la organización benéfica.

https://www.instagram.com/p/CADe_nUozB2/?utm_source=ig_web_copy_link

Un paso más ha sido el acuerdo con la organización benéfica británica Dogs for Good, que ha apoyado a familias de niños autistas con la ayuda de perros de asistencia. Con un programa en su haber dirigido a personas mayores con demencia, ha llevado a cabo también iniciativas con perros de asistencia para ancianos.

Iniciativa de Dogs for Good

Los “Días del Perro” son eventos sociales regulares abiertos a personas en cualquier fase de demencia, y que permiten interactuar con perros. Se ha demostrado que estas interacciones aportan una serie de beneficios a las personas con demencia, entre los que se incluyen la estimulación de la conversación, la conexión y el recuerdo, la interrupción de los patrones de pensamiento negativos, la participación en actividades con un propósito determinado y la reducción de la ansiedad, y simplemente la alegría.

Peter Gorbing, CEO de Dogs for Good, reconoce que el COVID-19 ha impactado severamente en el trabajo que pueden hacer y ha forzado a la organización a reinventarse: "Hemos estado haciendo un trabajo virtual muy interesante que nos abrirá nuevas oportunidades para llegar a más gente en el futuro. Esto ha sido particularmente clave en el ámbito de la demencia de nuestro trabajo, donde estamos llevando a cabo sesiones regulares de bingo virtual, así como paseos de perros virtuales. Estas actividades han sido increíblemente bien recibidas y han sido una valiosa forma de mantener a la gente involucrada con su comunidad durante este difícil momento".

Paseos y Bingo virtuales

Si antes del confinamiento los perros de la comunidad y sus adiestradores podían participar con los clientes cara a cara, ahora estas sesiones se llevan a cabo de manera online. Se trata de paseos virtuales en los que la persona con demencia y su cuidador salen a pasear en su área local, al mismo tiempo que el adiestrador y el perro de la comunidad salen a pasear en la suya, uniéndose ambos por una aplicación que proporciona un enlace de vídeo seguro.

Esto permite una comunicación bidireccional, y el intercambio de imágenes y sonidos. La persona con demencia interactúa con el perro dando órdenes, como sentarse en el bordillo. Por lo que la experiencia no es pasiva y el cliente está realmente involucrado con el perro y comparte la responsabilidad del perro durante el paseo.

Además, también se realizan sesiones de bingo en grupo en las que el perro de la comunidad saca los números seleccionando bolas numeradas de una cesta. Esto pone de manifiesto el espíritu competitivo de los participantes y estimula muchas risas y bromas amistosas entre los miembros del grupo.

Estas actividades están diseñadas para la diversión y así establecer una rutina en la vida de estas personas, ayudándolas y motivándolas para hacer ejercicio y ofrecerle la alegría que los perros y su compañía facilitan.

compara tu seguro para perro

Jesús Rengel Ortiz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *