Los 9 Perros más famosos de la Historia de España

Al igual que homenajeamos y tenemos presente continuamente a personajes que han marcado el curso de la historia de España, no está de más recordar cuáles han sido esos perros que, ya sea por su fidelidad, hazañas o grandes aportaciones, merecen también formar parte de un elenco memorable.

PICASSO CON LUMP, UNO DE LOS PERROS MÁS FAMOSOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA

La historia de España, como la de cualquier otro país, no ha sido fácil. Ciudadanos de diferentes generaciones y épocas se han visto obligados a vivir situaciones políticas convulsas, guerras tanto civiles como con otras naciones y, en definitiva, acontecimientos que han cambiado el rumbo del país para bien o para mal. Pero qué duda cabe que la sociedad avanza, y su evolución se debe en gran parte a la aparición y participación en la misma de míticos personajes que han logrado avances destacados que lo han hecho posible.

Todos los periodos de la historia española cuentan con figuras destacadas que han aportado una innovación ya sea artística, científica, social o cultural. Y con ello han grabado su nombre en el recuerdo de cada uno de los ciudadanos españoles. Pero al igual que homenajeamos con todo merecimiento a estas personalidades humanas, hemos recopilado en este artículo algunos de los perros que también se han ganado un hueco en nuestro memoria o nuestros corazones por sus aportaciones o por ser partícipes de eventos o hechos destacables.

BECERRILLO, UN PERRO DE CONQUISTAS

El nombre del perro que participó en las batallas del ejército español en territorio americano es uno de los clásicos dentro de esta lista de perros famosos de la historia de España. Becerrillo formó parte de la contienda que mantuvieron los conquistadores españoles con su enemigo americano o indígena por el dominio de sus tierras.

BECERRILLO, UNO DE LOS PERROS MÁS FAMOSOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA

Este can, adiestrado para combatir con el ejército y proteger a los soldados, destacaba por su fortaleza y habilidad en la contienda. Al ser un alano español, la destreza era otra de sus cualidades más preciadas. Su compromiso y fidelidad hacia sus compañeros armados era tal que llegó a ser muy querido y respetado por los defensores del Imperio español. Tanto que su muerte fue ocultada por los integrantes de la milicia castellana para que así sus rivales no fueran conscientes de su ausencia, convirtiéndose la leyenda en una especie de símil de la protagonizada por el Cid Campeador.

Becerrillo recibió su adiestramiento en la Isla de la Española, por aquel entonces un enclave geográfico que se encontraba bajo el dominio castellano. En ella, los alanos eran entrenados con fines militares dada su gran capacidad de guardia y su robustez, habilidades valoradas para alcanzar a los indígenas que pudieran escapar. El can se mantendría en dicha isla hasta 1511, cuando la abandonaría para dirigirse a la Isla de San Juan con su amo Sancho de Aragón. Aunque otros historiadores afirman que su propietario fue Diego Guilarte de Salazar, conquistador de Puerto Rico.

Las crónicas americanas le describían como un animal descomunal, con ojos de color ocre, un rojizo pelaje pero con manchas negras que cubrían su cuerpo y una poderosa mandíbula con dientes más que afilados. Dadas sus características físicas y la fidelidad y apego que el animal mostraba a los soldados, el valor que se le daba a Becerrillo era muy elevado y le tenían un gran aprecio. Su entrega en el campo de batalla y su facilidad para atraer enemigos simplemente arrastrándolos con suavidad eran muy valoradas por los militares, pero era sobre todo su inquebrantable fidelidad la cualidad más querida y apreciada. Tal era el amor que procesaba el ejército castellano por Becerrillo que incluso podía disfrutar de una nada despreciable ración de comida e incluso de un sueldo por sus servicios que, según la leyenda en España, era equivalente al de un ballestero.

EL PERRO BECERRILLO CON LOS SOLDADOS ESPAÑOLES

Becerrillo es además el auténtico protagonista de un particular suceso recogido por los cronistas de la España de la época y que, aunque pueda contener tintes de leyenda, ha llegado hasta nuestros días dada su esencia mística. Fue durante la captura por parte de los soldados españoles de una anciana nativa, obligada a entregar posteriormente una carta al Gobernador de la zona si no quería ser devorada por los perros. Pero antes de que esta completara su tarea, los soldados soltaron a Becerrillo para que este hincara sus dientes en ella. Fue entonces cuando sucedió lo inesperado para sorpresa de los allí presentes. El can frenó en seco su ataque cuando la anciana le suplicó por su vida asegurando que tenía que llevar a cabo su tarea y entregar la famosa carta. Detenido y contemplando los atemorizados ojos de su posible víctima, Becerrillo se decantó por olfatearla y simplemente lamer su cara. Si bien es cierto que otros escritos recogen que el animal orinó a su lado, la cuestión es que optó por no hacerle daño. Un acto que fue asemejado con una intervención divina que avergonzó a los militares. Dicha humillación bastaría a Ponce de León para liberar a la anciana, que terminó volviendo a su pueblo con vida.

El final de Becerrillo es sin duda otro de los capítulos más legendarios protagonizados por este alano español. Y es que su muerte se debió, según las crónicas de aquella época, a una flecha envenenada que le lanzaron los indígenas tras acudir al rescate de Sancho de Aragón, quien había sido secuestrado por el bando enemigo. Una vez sin vida, los soldados españoles estaban tan afectados que decidieron ocultar la noticia de su fallecimiento y el lugar del entierro, para que la presencia del animal siguiera atemorizando a los indígenas.

LEONCICO, LA DESCENDENCIA DE BECERRILLO

Becerrillo tuvo además descendencia, siendo Leoncico el más célebre de sus vástagos en la historia de España. Este acabaría siendo el compañero fiel del aventurero y explorador Vasco Núñez de Balboa, con el que acudiría a numerosas batallas en las que desempeñó un papel de importancia. De hecho, se le considera el primer perro europeo que pudo contemplar el Mar del Sur, nombre que recibía el Océano Pacífico durante las primeras exploraciones españolas.

LEONCICO Y BECERRILLO, PERROS FAMOSOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA

Las destacadas apariciones de Leoncico propiciaron la creación de mitos y leyendas por parte de los cronistas. Quienes firmaron múltiples historias relacionadas con sus poderosos y rojizos dientes, su principal arma contra los indígenas. Si bien es cierto que en nuestros días la historia de Leoncico no tiene el mismo impacto en España que la de su antepasado Becerrillo, para los soldados españoles y su propietario Núñez de Balboa fue fundamental. Pues contaron con el apoyo inestimable y la compañía de un can que, al igual que su padre, participó en numerosas batallas y destacaba por su gran fidelidad a sus compañeros humanos.

LUMP, UN PERRO PARA PICASSO

La pintura española no se entiende hoy en día sin la figura de Pablo Picasso, pintor que forma parte del selecto grupo de personajes más influyentes del siglo XX en España. Sus trabajos son en la actualidad obras de arte imperecederas que se encuentran repartidas en museos de todo el mundo, de los que el Guernica es posiblemente el trabajo más reconocido.

PICASSO Y LUMP EN LA OBRA DE DOUGLAS DUNCAN

El genio malagueño, que tanto fascinó al mundo con su creatividad durante las diferentes etapas de su vida, reconocía su fascinación por los perros. Y, de hecho, convivió con más de uno durante sus años de vida. Pero con el cánido con el que mantuvo mayor relación y al que regaló más aprecio fue a Lump, un perro salchicha que precisamente no era mascota del artista.

El animal, al que se le puede ver junto a su dueño en diferentes fotografías de la vida de Picasso, pertenecía a su amigo David Douglas Duncan. Un corresponsal de guerra y fotógrafo que retrató al artista malagueño en numerosas ocasiones con Lump. Fue precisamente en un día de visita de Picasso a la vivienda parisina de Douglas, cuando este fotografiara a ambos inmortalizando una relación que no precisaba de las etiquetas amo-mascota para estar llena de respeto y aprecio. También hizo lo propio en casa del pintor, donde elaboró un reportaje de su vida doméstica. La convivencia entre ambos fue a más, e incluso se dice que el fotógrafo norteamericano terminó por permitir que Picasso se convirtiera oficialmente en su dueño al ver la gran compenetración entre ellos.

LAS MENINAS CON LUMP

De hecho, fue con Lump con el que Picasso no dudó en compartir almuerzos, secretos y muestras de afecto. Incluso se cuenta que el animal llegó a degustar una de las obras de arte del pintor andaluz, aunque no podemos asegurar que ello hiciera demasiada gracia al genio de Málaga. Lo cierto es que la admiración y el cariño que sentía por el animal eran evidentes, y lo demostró dedicándole dos de sus obras. Mientras que en una de ellas retrató con tinta sobre un plato blanco la silueta de Lump, en otra recogió “Las Meninas” de Velázquez para sustituir al Mastín español por el Dachshund. Nada menos que en 14 de los 58 cuadros de la serie Las Meninas podemos encontrar al perro salchicha.

PICASSO CON LUMP EN CASA

Su cariño hacia Lump fue tal que en una ocasión, Picasso reconoció que para él, “no era un perro, sino un hombre chico, otra cosa”. Una referencia sin duda que demostraba el sentir de uno de los artistas españoles más importantes de todos los tiempos por su gran amigo canino. Lump terminaría teniendo un papel secundario de lujo en la pintura contemporánea y uno de los amores del artista nacido en España.

Tras unos años, un problema en su espina dorsal les acabaría separando y Lump fue trasladado por Douglas a Alemania. El final de la vida de ambos tan sólo tendría diez días de diferencia, falleciendo primero el can y luego el artista, el 8 de abril de 1973.

AJAX, EL PERRO POLICÍA QUE EVITÓ UN ATENTADO EN ESPAÑA

Corría el año 2009 cuando uno de los perros de la Guardia Civil ejerció de héroe para evitar lo que iba a ser un ataque bomba. Nos referimos al Atentado de Palma Nova en Mallorca, perpetrado por ETA. En él fallecieron dos guardias civiles tras una primera explosión. Pero además, estaba previsto que una segunda bomba estallara. Fue el pastor alemán Ajax el que evitaría dicha explosión al detectar el artefacto bajo un vehículo, cuando patrullaba con los agentes de la Benemérita.

Dicha labor fue ensalzada por todos los medios y este perro policía se convirtió en toda una celebridad tras su heroico acto. De hecho, fue reconocido con el máximo reconocimiento a nivel internacional por su trabajo, siempre impecable y efectivo desde la primera línea, para detectar explosivos y proteger tanto a la familia real como a la del presidente del Gobierno.

Busto del perro Ajax en Antequera

De esta forma, Ajax fue condecorado con la medalla de Oro de la PDSA (Organización benéfica veterinaria líder del Reino Unido), lo que supone la máxima distinción para un animal, equivalente a la Cruz de San Jorge (con la que se condecora a los ciudadanos por sus grandes actos de valentía). Un reconocimiento con el que sólo cuentan 22 perros en todo el mundo, siendo únicamente dos de ellos de origen no británico.

Con la compañía de su guía, el sargento Juan Carlos Alabarces Muñoz, Ajax perteneció al Grupo de Explosivos al Servicio del Rey. Colaborando de esta forma en el rastreo de un posible explosivo detonado en Palmanova (Mallorca) el 30 de julio de 2009 y que se encontraba debajo de un coche. El condecorado pastor alemán, que fue recibido en audiencia por el Rey Juan Carlos I tras evitar el atentado, dejó el cuerpo en 2012 y terminó falleciendo en Antequera tras un breve tiempo de jubilación. Su legado, servir a la Benemérita durante seis años en los que no dejó de salvar vidas.

PACO, EL PERRO CALLEJERO MÁS FAMOSO DE MADRID

La historia de España y en este caso de Madrid tiene guardado un lugar en su memoria para el perro Paco. Nos referimos al que es posiblemente el perro callejero más famoso que ha habitado en la capital, y que durante el último cuarto del siglo XIX fue adoptado por el pueblo madrileño protagonizando numerosas crónicas periodísticas de la época. Fue concretamente en los años 1881 y 1882 cuando se produjo el apogeo popular de la figura de este cánido en las calles madrileñas, siendo utilizada para ejemplificar el costumbrismo de finales de siglo.

CARTEL PROTAGONIZADO POR EL PERRO PACO

La popularidad de Paco fue creciendo impulsada por la ausencia de un propietario que le acompañara y cuidara de manera regular, lo cual no le impedía colarse en teatros, restaurantes reconocidos, hipódromos, la ópera e incluso en los toros y en los cafés de tertulia. Realmente, no tenía dueño fijo. Cualquier persona de la calle que se acercaba y le recompensaba terminaba siendo acompañada por Paco, entrando incluso en diferentes establecimientos. Los cronistas de la época se fijaron en él y comenzaron a publicar historias que le hicieron ser respetado por la clase alta y por personal destacado como policías, propietarios de locales, etc.

El Café de Fornos, donde habría sido visto por primera vez, el Lhardy y los locales de Sol y la Calle de Alcalá habrían sido los lugares más frecuentados por el famoso cánido, según informaban los cronistas José Fernández Bremón (La Ilustración Española y Americana) y José Ortega Munilla (El imparcial). Ambos recrearon la vida del animal en varias ocasiones, y destacaban siempre algún gesto que tuviera junto a algún famoso. Por ejemplo, comer al lado del torero reconocido que allí estuviese o saltar al ruedo para delirio de los allí presentes. Tal fue el interés en Paco que incluso tuvo su propia biografía y tiras cómicas creadas por el dibujante Joaquín Xaudaró. Por no hablar del término “saber más que el perro Paco”, que hacía referencia a su sabiduría y picaresca para estar en todas partes.

Paco fue precisamente el nombre por el que fue bautizado este can de raza desconocida al ser visto por primera vez en el Café de Fornos, durante la celebración de la festividad de Francisco de Asís. Un local al que acudían ilustres de la época como Azorín, Machado o Pío Baroja, aunque sería el Marqués de Bogaraya, quien tuvo el primer encuentro con el entonces desconocido can. De vivir en la calle pasó a, prácticamente, formar de la aristocracia madrileña.

LA CAPITAL DE ESPAÑA A FINALES DEL SIGLO XIX

Sería durante uno de sus asaltos al ruedo cuando recibiría una estocada que acabaría con su vida días después. Madrid lloró su pérdida y las necrológicas no faltaron. Aunque la información sobre su entierro señala al Retiro, nada se sabe sobre el lugar exacto en el que se encuentra. Es sin duda el cierre de misterio que engalana aún más la historia de un perro que tuvo a gran parte del Madrid de finales del siglo XIX pendiente de sus pasos. En la actualidad, es el único perro que cuenta con una estatua en la capital.

CANELO, EL HACHIKO DE CÁDIZ

Si hemos hablado de Paco como el perro de todos los madrileños durante su época, en Cádiz también emergió con similar fuerza no hace mucho tiempo la figura de un cánido en particular. Nos referimos a Canelo, otro compañero de cuatro patas que demostró por qué el perro es el mejor amigo del hombre al protagonizar una historia lacrimógena con la que emocionó a toda la ciudad del sur de España.

Fue al comienzo de la década de los 90 cuando el dueño de Canelo enfermó por un problema renal y tuvo que ser ingresado en el Hospital Puerta del Mar, y en el que lamentablemente terminaría falleciendo. El amor que le procesaba su mascota era tal que allí, en la puerta, se plantó Canelo. Esperando hasta que su mejor amigo apareciera y pudieran irse ambos a casa. Un final feliz que nunca llegaría, pero el animal era incapaz de dejar a su amo y marcharse del lugar. Tal y como hizo Hachiko en su día, protagonizando una de las historias más emotivas que se hayan contado con un perro como protagonista. Y como han ido haciendo otros canes tiempo después, como hemos venido contando en nuestro blog.

Canelo el perro de Cádiz

Los ciudadanos fueron enterándose de la triste historia y Cádiz acabó volcándose con el animal, al que no le faltaba agua y comida, por supuesto, pero tampoco vacunas y cuidados básicos para que pudiera seguir subsistiendo. Pasaron los años y Canelo continuó allí nada menos que 12 años sobre un colchón tumbado en una de las entradas del centro hospitalario. El amor, la lealtad y la fidelidad sin fin demostrada por Canelo bastaron para que los gaditanos le devolvieran todo su cariño protegiéndolo a pesar de vivir en esas condiciones. No faltaron personas que intentaron adoptar al animal, pero todas ellas se encontraban con la negativa del can a abandonar el lugar.

Aunque fue llevado a la perrera en varias ocasiones, finalmente fue trasladado de nuevo al hospital y las protectoras le proporcionaron alimentación, vacunas y atención veterinaria. Pero sin marcharse de los alrededores del centro hospitalario. Hasta que un día, al cruzar un paso de cebra, fue atropellado y su espera concluyó de la peor forma posible. Al igual que Madrid con Paco, Cádiz sintió una profunda tristeza por su pérdida, y años más tarde fue conmemorado con una placa en una de las calles cercanas al hospital, que además fue bautizada con su nombre. Un centro médico del que resistió marcharse durante 12 años sólo por amor.

PANCHO, EL PERRO MILLONARIO

Imposible no recordar a Pancho. Conocido por ser el perro del anuncio de la primitiva, este simpático Jack Russel Terrier Cook se convirtió en uno de los perros más famosos de España y del panorama televisivo con el lanzamiento del mismo. Y es que su papel no pudo ser más cómico, realizando todo tipo de tareas domésticas para su dueño. Entre ellas, no faltaban por supuesto las que implicaban coser, limpiar, lavar, fregar, hacer de mensajero, comprar los recados… y hasta hacerse el muerto para su “mejor amigo” humano. El final del anuncio concluye con el can convertido en millonario tras jugar a la primitiva por mandato de su dueño. Como era de esperar, este no vuelve a saber nada de Pancho.

PANCHO, EL PERRO DE ANUNCIO MÁS CONOCIDO EN ESPAÑA

El can, que falleció por problemas cardíacos a los 16 años en mayo de 2016, despuntó como actor también en la mítica serie española Aquí No Hay Quien Viva, en la que interpretó a Valentín, la mascota del personaje de Vicenta, que encarnaba Gemma Cuervo.

Su éxito publicitario en España permitió a Pancho entrar de lleno en el ámbito de las series e incluso ser elegido para un papel en los cines. Fue en la película Pancho, el perro millonario, lanzada para el público infantil. Además, el anuncio de la primitiva fue versionado en otras ocasiones y Pancho tuvo reservada incluso una butaca en la gala de los Premios Goya de 2010, cuando fue patrocinada por Loterías y Apuestas del Estado.

SCOTTY, EL PERRO MÁS LONGEVO DE ESPAÑA

En la lista de perros más longevos del mundo, uno de sus miembros cuenta con origen español. Se trata de Scotty, un perro mestizo de raza labradoodle, que actualmente reside en Alicante y que se ha convertido recientemente, en el can más longevo de España. Y es que con nada menos que 24 años, Scotty ha superado con creces la media de edad que teóricamente marca la esperanza de vida de un perro (entre 12 y 15 años según indican los expertos).

SCOTTY, EL PERRO MÁS VIEJO DE ESPAÑA

Una edad que, si se equipara con la de un humano (según el último estudio publicado que aseguraba que un año de nuestra vida equivalía a 15 de la de un perro), equivaldría a 360 años. En el caso de multiplicar por siete, como se ha venido haciendo en los últimos años, hablaríamos de 168 primaveras. Lo cierto es que el casi cuarto de siglo cumplido por este can ya se acerca al récord mundial que todavía posee Bluey (1910-1929), el pastor australiano que con 29 años es el perro que más ha vivido en toda la historia como así indica el Libro Guinness de los Récords. Una cifra a la que ojalá pueda llegar este anciano animal.

A pesar de sus canas y de los signos de envejecimiento propios de la edad, Scotty contrarresta la dificultad de movimientos con su poderosa fuerza interior y con los cuidados que le regalan sus familiares y seres queridos. Ha presentado, eso sí, algunos problemas de peso que están siendo combatidos con un pienso especial para el perro más viejo de España.

RICO, EL PERRO MÁS INTELIGENTE DE ESPAÑA

Rico llegó a ser candidato para convertirse en el perro más inteligente que existe, habiendo sido uno de los 5 seleccionados en el concurso de canes Genious Dog Challenge de 2020. El border collie madrileño ha sido considerado a sus cuatro años el perro más inteligente de España y uno de los que mayor capacidad mental ostenta de todo el mundo.

Rico el perro más inteligente

No es para menos teniendo en cuenta la gran habilidad que posee Rico para reconocer una importante cantidad de palabras y de objetos por su propio nombre (un total de 30 juguetes), como ha demostrado en multitud de pruebas en las que ha participado. También sorprende la velocidad a la que es capaz de aprender nuevas palabras e identificar objetos cuando se le menciona el nombre de estos. Según sus propios dueños, sólo necesita que se le repita la palabra varias veces para que la identifique enseguida.

Rico ha sido estudiado por el grupo de investigación canina más destacado y forma parte del proyecto Family Dog Project, orientado a conocer cómo los perros y las personas comprenden el lenguaje.

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Perfil del autor
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Periodista | Comunicación corporativa y Marketing Digital en TERRÁNEA

Jesús Rengel Ortiz

Periodista | Comunicación corporativa y Marketing Digital en TERRÁNEA

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