El transporte español enfrenta una falta de conductores del 20%

La Organización internacional del transporte por carretera (IRU) ha hecho públicos los datos que revelan la falta de conductores que afrontan las empresas españolas de transporte por carretera.

España afronta una gran falta de conductores

El sector del transporte profesional por carretera en nuestro país afronta una profunda falta de conductores. Tal y como ha revelado la Unión Internacional de Transporte por Carretera (IRU), uno de cada cinco puestos (un 20%) no llega a cubrirse porque no hay suficientes conductores.

Unos datos que ha recabado la organización tras realizar una encuesta a más de 200 empresas de camiones y autobuses españolas. Y que es también un reflejo de otro sondeo que IRU realizó por toda Europa en marzo de este año. Gracias al cual se certificó una tendencia muy similar en otros países como Reino Unido, Alemania, Bélgica, Noruega y Rumanía.

Una acusada falta de conductores en nuestro país que además apunta a extremarse aún más en los próximos ejercicios, pues se espera que para 2020 la demanda de los profesionales de transporte crezca otro 18%. Un factor que, si lo sumamos a la paralización de las contrataciones, podría desembocar en que la falta de conductores se dispare hasta el 30 % en el plazo de un año.

La responsable de asuntos sociales de IRU, Esther Visser, señaló al respecto que «la situación en España refleja la tendencia general que estamos viendo por toda Europa». Un problema que «se está intensificando a pasos agigantados». Y que Visser definió como «uno de los problemas más urgentes a los que se enfrenta el sector del transporte por carretera que, en el caso de España, constituye uno de los motores principales de la movilidad y la economía nacionales. Si no invertimos pronto la corriente, sufriremos un efecto rebote en nuestra capacidad para transportar mercancías y personas por todo el país, algo que en última instancia afectará a muchos millones de personas, empresas y comunidades».

A qué se debe la falta de conductores en España

A día de hoy la edad mínima para ser conductor de autobús en nuestro país se establece en 24 años, mientras en otros países europeos es posible acceder a esta profesión a los 18. Por otra parte, sólo el 3 % de conductores comerciales son mujeres. De los que únicamente el 5 % son menores de 25 años.

Actualmente las empresas españolas tratan de diversificar su personal, ostentando un perfil promedio en el que el conductor profesional español medio es varón de 46 años. Un problema que se agrava más debido a la falta de flexibilidad de la normativa española, que exige que los conductores hayan cumplido los 24 años.

Otros estudios anteriores de IRU señalaron también la dificultad de atraer a mujeres a la profesión. Revelando además que el 76 % de los conductores opina que las condiciones laborales que ofrece este sector no son muy atractivas, provocando un efecto disuasorio entre quienes se encuentran en búsqueda activa de empleo. Mientras un 77 % piensa que la necesidad de pasar largos periodos fuera del hogar acaba desmotivando también a muchos potenciales profesionales del sector.

Visser aseguró que el sector «tiene un importante reto ante sí para poder atraer a las mujeres y a los jóvenes, dos grupos que en el caso de España conforman la mayor parte de la mano de obra y que, a pesar de ello, tienen una clara representación minoritaria en el sector del transporte por carretera». Afirmando que es necesario «cambiar la percepción sobre el sector entre estos grupos». Y que para lograrlo «necesitaremos contar con la participación de todas las partes interesadas vinculadas con esta área industrial, desde gobiernos y autoridades locales a colaboradores sociales, del propio gremio y del área de la educación».

Plan de acción para atraer conductores

Para abordar este problema en España y en el resto de Europa, IRU ha trabajado en estrecha colaboración con sus miembros con el propósito de crear un plan de acción integrado por medidas a corto, medio y largo plazo. La organización ha lanzado una iniciativa conjunta con el Consejo Europeo de Cargadores para desarrollar principios comunes dirigidos a mejorar el tratamiento de los conductores. Y ha creado un grupo de expertos para analizar la legislación en torno a la formación de conductores, cuyas conclusiones verán la luz este mismo mes.

Por otra parte, ha establecido también la red Women in Transport (Mujeres en el transporte) con la finalidad de hacer crecer el número de mujeres en el sector. Además de promoverlo como un sector laboral atractivo para las mujeres.

Con estos mismos objetivos en mente, la organización internacional acaba de lanzar un servicio de certificación para conductores en colaboración con y bajo la dirección de ALSA. Servicio basado en la evaluación de competencias objetivas y fomentar una cultura de mejora permanente a través de la evaluación continua de estas habilidades.

Juan Antonio Esteban, director de RR.HH. de ALSA, añadió que «los profesionales que acceden al mundo laboral hoy en día esperan lograr progresos en su trabajo, de igual modo que nuestros clientes esperan que los conductores ofrezcan un servicio seguro y de calidad. Consideramos que la certificación de IRU puede ejercer un efecto positivo en ambos sentidos».

Seguro para camiones

Jorge Monroy Criado

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